20 de marzo de 2014

Cómo comer un Kebab sin mancharse

¿Acabas de conocer a alguien? ¿Es vuestra primera cita? Si quieres un buen consejo, hagas lo que hagas, no os comáis un kebab… Puede que tu pareja no sea escrupulosa, pero lo más normal es que alguno de los dos salga corriendo al ver a la otra persona chorreando salsa…

¿Por qué es tan difícil comerse un kebab sin pringarse la camisa o la blusa? Muy sencillo, por la salsa.

Al igual que pasa con muchos platos típicos de cada país, la receta se desvirtúa cuando sale fuera de sus fronteras. El auténtico kebab turco, ese riquísimo bocadillo de pan de pita con carne sazonada y troceada, no tiene apenas salsa.

 

kebab

¿Por qué sucede esto? La calidad de la carne en un kebab original es distinta y particular de la zona de origen del alimento, y su sólo sabor debería bastar para crear un alimento único. La carne que se utiliza normalmente fuera de Turquía no es exactamente la misma, y por eso, los cocineros turcos comenzaron a echar más salsa para potenciar su sabor.

 kebab-cocinero

La cosa empezó cuando los inmigrantes turcos en Alemania comenzaron a montar los primeros puestos de döner kebab y utilizaron la carne que tenían a mano en el país germánico. Sólo en Berlín hay más de 1.000 puestos. Para potenciar el sabor de la carne y hacerla más parecida a la de Turquía, comenzaron a añadirle salsas.

Pero volviendo al tema que te interesa, no te preocupes, aquí te damos algunos pasos para responder a la pregunta: ¿Cómo comer un Kebab sin mancharse?

1. Echa menos salsa

Tanto si vas a pedir un kebab a domicilio (donde es más probable que las salsas vayan aparte), como si lo consumes en un puesto o restaurante, procura poner menos salsas. Hoy en día las carnes son lo suficientemente sabrosas para enmascarar su sabor.

2. Cómelo desde los extremos hacia el centro

De ésta manera, evitarás que se desparrame todo por ambos lados, es muy sencillo.

3. Procura no llenarlo demasiado

Si puedes decidirlo tú, intenta que no te lo llenen demasiado de lechuga o tomate o los ingredientes saltarán por los aires al primer mordisco. Si el Kebab ya viene hecho, como cuando pides un kebab a domicilio, retira un poco sus condimentos tú mismo.

4. Echa la cabeza hacia adelante

Tanto si estás sentado como de pie, echar la cabeza hacia adelante siempre funciona, así evitarás que lo que caiga lo haga sobre tu ropa.

5. No lo comas mientras haces otras actividades

Recuerda que un kebab no es como un sándwich de queso. Olvídate de comerlo encima del ordenador o mientras recoges la casa. Lo mejor es centrarse en su sabor y dejar todo lo demás.

Por último, un consejo. Si te mueres por comerte uno pero no quieres arriesgarte a mancharte (o a que tu futura pareja te vea con toda la cara llena de salsa de yogur), pídete un dürum, es prácticamente lo mismo pero la tortita va enrollada, lo que lo hace más cómodo para comer y, si todo lo demás falla, ármate de servilletas y ¡disfruta de ésta maravilla de la gastronomía!

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