25 de agosto de 2011

Cómo evitar accidentes de coche

Tus vacaciones comienzan cuando te subes al vehículo. Más de la mitad de los accidentes de coche del mundo se debe a la agresividad de los conductores. Y la agresividad no deja de ser una emoción, una respuesta violenta, un desequilibrio de las mismas.

Aprender a controlar este tipo de reacciones al volante es algo que, por suerte, numerosos estudios científicos empiezan a apoyar. De hecho, un estilo de conducción más emocional no sólo mejora la seguridad vial, tanto individual como colectiva, sino que es otro modo más de llegar al equilibrio espiritual y, así, sentirse mejor con uno mismo y con los demás, y disfrutar de un viaje perfecto.

En la práctica controlar las emociones al volante no solo es un modo de conducir responsable, es también un método de autocontrol y autoconocimiento que, al final, aporta beneficios dentro y fuera del asfalto.

Conduce sonriendo, está demostrado que los conductores alegres y optimistas tienen muchos menos accidentes que los tristes y pesimistas.

Controla la respiración, ha de ser lenta y cómoda. No la retengas ni tampoco respires demasiado rápido, en ambos casos puedes acabar mareándote y perder la atención a causa de ello.

Crea un ambiente propicio; con una temperatura adecuada, un olor agradable y música relajante. Una música inadecuada produce distracciones, irritabilidad y tensión.

Practica una conducción empática; conseguir ponerse en la piel de los demás conductores nos resta agresividad y aumenta nuestra anticipación al volante, gracias a lo cual podemos prever las próximas maniobras de los otros conductores y evitar más fácilmente los sobresaltos.

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