18 de febrero de 2014

El Ponte Vecchio de Florencia

Florencia by TargemanFlorencia es la capital de la región de la Toscana en la parte central -norte de Italia con una población de casi cuatrocientos mil habitantes. Tiene el encanto de ser la ciudad donde comenzó el Renacimiento en el siglo XIV, algo que se hace patente en cada calle y en cada rincón por su arquitectura y sus esculturas a lo largo de toda la urbe. En esta tierra expresaron sus inquietudes artistas universales de la talla de Miguel Ángel, Rafael, Leonardo da Vinci, Donatello, Giotto, Vasari, Boticelli o Brunelleschi, entro otros muchos genios, y escribieron sus obras maestros de la literatura como Dante, Boccaccio o Maquiavelo. Si quieres conocer a fondo esta ciudad renacentista, reserva en uno de los hoteles en Florencia y disfruta de una estancia llena de cultura e historia.

Esta espléndida ciudad, en otros tiempos capital de Italia, es atravesada por el río Arno, lo que ha dado lugar a la creación de diversos puentes que conectan ambos lados de Florencia, como el puente alla Vittoria, el puente de San Nicolás, el puente Carraia, el puente Santa Trinidad (uno de los más bellos de Italia) o el puente alle Grazie. Pero si hay un puente reconocido por todos en Florencia, ese es el Ponte Vecchio, de una calidad histórica y estética apabullante. Es el puente de piedra más antiguo de Europa, construído en 1345,  tras ser destruido el anterior puente de madera durante un desbordamiento del Arno una década antes. Es el único puente que sobrevivió a la destrucción nazi durante la segunda guerra mundial, según se dice, por petición expresa de Hitler de que se conservase intacto. No obstante derribaron las construcciones a ambos lados para dejar su paso inutilizado.

El Ponte Vecchio siempre ha tenido una grandísima actividad comercial debido a que sobre él no se pagaban impuestos. A mediados del siglo XV, el comercio en el puente se había monopolizado casi en su totalidad por peleteros y por carniceros, y hubieron de pasar ciento cincuenta años para que se les prohibiese a estos gremios el uso del puente para la venta de sus mercancías. Así en 1593 y hasta la actualidad, el sector de la joyería y los comerciantes de oro ocuparon sus puestos, sumándole prestigio al puente. La palabra “bancarrota” nació aquí: los soldados tenían orden de romper el expositor o el banco de trabajo a los comerciantes arruinados que no pudiesen hacer frente a sus deudas, dejando libre así el espacio para otro comerciante.

En el siglo XVI, la majestuosidad del puente se vió incrementada a petición del Duque de Florencia, Cosme I de Médici. Este primer Gran Duque della Toscana le encargó al arquitecto Vasari la construcción del célebre Corredor Vasariano, para conectar el Palacio Municipal de Florencia, el Palazzo Vecchio, con el Palacio Pitti, que le había comprado recientemente al banquero florentino  Luca Pitti, y que estaba en la otra otra orilla del río. Cuando Vasari diseñó el corredor tuvo que rodear una de las cuatro torres defensivas del Ponte Vecchio, concretamente la Torre de los Mannelli. La familia Mannelli, propietaria de la torre se negó a que fuese destruída o incluso modificada para hacerle el corredor a Cosme I de Médici, por lo que Vasari rodeó la torre diseñando un voladizo que se sustenta sobre soportes. Actualmente la Torre dei Mannelli es la única que aún perdura en el puente.

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