30 de agosto de 2011

La ciudad de Aberdeen

La ciudad de Aberdeen, en la costa este de Escocia, concentra los edificios más interesantes, como el Provost Skene’s House, antigua morada del preboste en el siglo XVII y sede de algunas de las reliquias religiosas más notables del patrimonio escocés.

El foco histórico de esta ciudad que recibió durante siglos los artículos más exóticos procedentes del Nuevo Mundo se ubica en la plaza Castelgate y su Marcat Cross (cruz del mercado), cuya galería tiene esculpidas las figuras de los monarcas de la casa Estuardo.

Ahondar en la historia agitada y apasionante de Escocia precisa de una visita al castillo de Dunnottar, a 25 km de Aberdeen. Esta fortificación fue erigida en el siglo IX sobre un acantilado, aunque los vestigios que hoy permanecen en pie deben fecharse tres siglos más tarde.

La que fue la principal fortaleza del nordeste brinda una estampa inigualable frente a las aguas embravecidas del mar, que flanquea tres de sus costados. El espectáculo sedujo al director italiano Franco Zeffirelli que, en 1990, rodó aquí su versión de Hamlet, protagonizada por Mel Gibson.

Dunnottar puede ser el primero de la serie de castillos que componen la Castle Trail, que desde Aberdeen se despliega por un valle bordeado de bosques de abedules, conocido como Royal Deeside. Cerca de las aguas de ese río Dee, se hallan otras joyas como el castillo de Invercauld House o el de Balmoral, donde veranea la reina Isabel II.

La región del río Spey concentra la mitad de las destilerías del territorio escocés. El Speyside Malt Whisky propone un trayecto señalizado por siete de esas instalaciones, donde se muestra el proceso de elaboración de la bebida de referencia nacional, se explica la diferencia entre los malta pura o “blended” (elaborados a partir de mezclas), y el visitante acaba brindando con el líquido ámbar a la salud de Escocia.

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