20 de junio de 2011

La magia de Brasil

Playas blancas con cocoteros, temperatura tropical todo el año y lugares favoritos de los brasileños, son Recife, capital del Estado de Pernambuco, y Fortaleza, capital de Ceará, dos nuevos paraísos para incluir en las vacaciones.

Desde la ciudad de Recife se puede descubrir el nordeste de Brasil, cuya naturaleza ofrece al visitante playas blancas con cocoteros, iglesias coloniales, desiertos de dunas de quilómetros de extensión o barcos hundidos frente a la costa en los que se puede practicar buceo.

La llaman la “Venecia del norte de Brasil”, título justificado por la cantidad de puentes de los dos ríos y algunos canales que forman parte de su centro histórico; siendo además una de las sedes de la Copa Mundial de Fútbol del 2014.

La mayor playa de esta localidad está a sesenta quilómetros al sur, su nombre es Galinhas y tiene origen en el comercio de esclavos. Viene de la expresión “han llegado las gallinas al puerto”, que en el siglo XIX avisaba que un nuevo grupo de esclavos había sido desembarcado.

Hoy es uno de los destinos favoritos de los brasileños; sus cuatro quilómetros de playa blanca están protegidos por una barrera de coral repleta de peces que cuando baja la marea se pueden ver y casi tocar.

Otra opción es la playa de Maracaípe, donde abundan las olas. Allí se puede alquilar una balsa para darse un paseo por los manglares, en los que es frecuente ver caballitos de mar y otros animales típicos de este ecosistema.

El verdadero corazón de la ciudad de Fortaleza situada más al norte, palpita en la avenida Beira Mar, tan larga como la playa, o sucesivas playas, donde están la mayor parte de los hoteles, y proliferan los deportistas y los puestos ambulantes de cocos y mandiocas.

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