15 de junio de 2011

Oropesa, vigía de la historia

Oropesa es una tranquila población situada a 106 Km de Toledo, desde la que se domina toda la sierra de Gredos. Esta antigua villa toledana encierra entre sus muros una historia que arranca desde la época romana. En el siglo XI pasó a pertenecer a Castilla y en el XV se convirtió en condado al ser entregada por Isabel la Católica a don Fernando Álvarez de Toledo.

Precisamente fue con este personaje y sus sucesores cuando la ciudad alcanzó su apogeo y se dotó de sus principales monumentos, de ahí su aspecto medieval.

Las murallas, levantadas en la misma etapa, no dejan lugar a dudas respecto a su antiguo esplendor. Entre las dos Castillas y Extremadura, la comarca, denominada Campana de Oropesa, ha sido cruce de culturas, lo que ha enriquecido sus costumbres y tradiciones.

A dos quilómetros de Oropesa, el pueblo de Lagartera es conocido por la exquisitez de sus bordados y trajes típicos, utilizados en los principales acontecimientos sociales, como fiestas parroquiales y bodas.

A trece quilómetros, el Puente del Arzobispo, fue levantado en el siglo XIV para facilitar el paso de los peregrinos hacia Guadalupe, nombre que dio origen a la ciudad. Fuera de la arquitectura, lo que ha hecho célebre al pueblo dentro y fuera de España es su cerámica, decorada en tonos verdes.

Comentarios