abril 27th, 2011

Lo mejor de Nueva York


Ninguna intersección de calles ha tenido en la ciudad mayor relevancia que la de Wall St. con Broad St. En ella se asientan tres edificios históricos: el Federal Hall National Monument, marca el lugar donde Geroge Washington fue investido presidente en 1789; Trinity Church es una de las parroquias anglicanas más antiguas de la nación y, por último, New York Stock Exchange (la bolsa), fundada en 1817.

El Rockefeller Center, es el primer centro del mundo en integrar oficinas, tiendas, auditorios, restaurantes y jardines, siendo uno de los lugares más visitados de Nueva York. Noche y día, a lo largo de todo el año aparece animado por gente que va de compras, y turistas que admiran la riqueza del arte y la arquitectura estadounidense. En invierno su pista de patinaje sobre hielo y el famoso árbol navideño constituyen una imagen clásica de la ciudad.

El Central Park ofrece a lo largo del camino, lagos artificiales y algunos de los treinta puentes y arcos, que unen los 93 km de senderos, así como sendas para caballos y carruajes. El parque resulta delicioso en verano, ya que mantiene una temperatura varios grados inferior a la existente en las calles de alrededor.

El American Museum of Natural History, es el mayor museo de historia natural del mundo. Desde que el edificio original abrió sus puertas, en 1877, ha crecido hasta abarcar tres manzanas. Las zonas más populares son las de los dinosaurios, los meteoritos, y la sala de los minerales y las gemas, con joyas valoradas en cincuenta millones de dólares.

El Empire State Building y la Estatua de la Libertad, merecen un capítulo aparte.

abril 26th, 2011

La Estatua de la Libertad


Regalo del pueblo francés al estadounidense, la estatua fue concebida por el escultor Frédéric-Auguste Bartholdi, y se ha convertido en el símbolo de la ciudad de Nueva York. En el poema de Emma Lazarus, grabado en su base, Lady Liberty dice: “Dadme a los hastiados, a los pobres, a las muchedumbres que ansían respirar la libertad”.

Inaugurada por el presidente Robert Cleveland el 28 de octubre de 1886, la estatua fue restaurada con motivo de su primer centenario, el 3 de julio de 1986, tras la inversión de 69,8 millones de dólares.

La figura tiene una altura de 93 metros desde el suelo hasta la antorcha, su pedestal está formado por una enorme estructura de hormigón armado y tiene 354 escalones desde la entrada a la corona.

La estructura fue proyectada por Gustave Eiffel, creador de la famosa torre parisiense. El armazón interior es de hierro y está recubierto de láminas de cobre.

En 1986 una nueva antorcha sustituyó a la original, ya corroída; la réplica tiene una llama bañada en oro.

La madre de Bartholdi sirvió de modelo; los siete rayos de su corona representan los mares y los continentes.