29 de julio de 2011

Vacaciones en Segovia

Es posible que la sombra de su acueducto romano no sea exactamente alargada. Pero en Segovia todo cuanto sucede ocurre aquí, bajo los arcos de ese espectacular monumento construido, según cuentan las leyendas, por el mismo diablo.

 

Y es que en la que pasa por ser la ciudad más sensual de Castilla y León casi cada rincón tiene un encanto entre místico y teatral. Ahí están para corroborarlo, la Plaza Mayor, sede en sus tiempos de representaciones artísticas, o la Casa de los Picos, con  una fachada compuesta por 365 puntas de granito en una de las cuales, si hacemos caso a antiguas historias, se oculta un tesoro.

 

El Palacio de los del Río y el edificio de la Alhóndiga forman parte también del patrimonio arquitectónico de la ciudad, que encuentra en el Alcázar otro de sus emblemas.

 

Sus orígenes hay que situarlos en el siglo XII, aunque no fue, hasta una centuria después residencia real. Felipe II le dio ese aire centroeuropeo que aportan sus elegantes tejados de pizarra.

 

Visita imperdible es la casa donde vivió Antonio Machado, quién llegó a Segovia en 1919 para ocupar una cátedra en el Instituto de Bachillerato de la ciudad. La habitación del poeta está tan modesta y desnuda como cuando él la habitó.

 

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